Evolución de la Plaza de la Marquesa desde 1920 hasta nuestros días

La Asociación de Amigas y Amigos de los Árboles -Acacia- va a realizar una actividad  interactiva, PonTe(ruel) Verde, el próximo 7 de abril, domingo, de 11 a 14 horas, en la Plaza de la Marquesa.

Gracias a la cesión de fotos de los autores del libro “El Teruel que fue”,  de Fernando Hernández, Juan Carlos Navarro y Agustín García, podemos hacernos una idea de como un espacio concebido para las personas, se ha convertido en un espacio concebido para los coches, situación que la Asociación quiere revertir.

Pego a continuación el texto que el historiador Serafín Aldecoa nos ha preparado para el evento.

PLAZA DE LA LIBERTAD

Serafín ALDECOA. Historiador

En principio este lugar céntrico de la ciudad empezó llamándose Plaza de la Comunidad de Aldeas de Teruel (PCAT) o simplemente Plaza de la Comunidad, pues las comunidades de aldeas de Daroca y de Albarracín junto a la de Teruel, organizaban administrativamente este Sur de Aragón durante la Edad Media. Teruel era, lógicamente,  la capital de la  Comunidad de un buen número de aldeas y en ella se construyó a finales del siglo XVI la sede de esta institución conocida como Casa de la Comunidad, hoy Museo Provincial, que preside la Plaza.

Esta denominación se conservó con el paso del tiempo durante siglos aunque, según Vidal Muñoz, a finales del siglo XVIII, también empezó a conocerse popularmente como Plaza de la Marquesa o de la Marquesita debido a que se construyó el otro inmueble destacado de la Plaza: el palacio barroco de los marqueses de la Cañada (familia Ibáñez, procedente de Lidón). Como otras plazas o calles de Teruel mantuvo las dos denominaciones, la oficial y la popular, conforme pasaba el tiempo.

En 1874, el 3 de julio, aprovechando la nocturnidad las tropas carlistas, que representaban el absolutismo y el integrismo monárquico, atacaron la ciudad de Teruel con fama de liberal y republicana partiendo del Arrabal por el llamado Corral de Roquillo, junto al actual cine Maravillas, y por la zona de de la Lombardera en un intento de ocupar militarmente la ciudad. Hay que apuntar que dicho Corral desapareció para poder abrir la calle San Miguel y que existiera comunicación con el llamado Puente de la Reina.

Quien dirige el ataque es el coronel carlista conocido como Marco de Bello (Manuel María Marco y Rodrigo) aunque el que lo decidió la acción fue Alfonso Carlos de Borbón, hermano del aspirante al trono Carlos VII.  Al toque del Campanico, la Milicia nacional turolense (unos 2.000 voluntarios), de planteamientos liberales, al mando de Víctor Pruneda y en coordinación con el Gobernador militar, brigadier Santa Pau , la guardia civil (alrededor de 80 miembros) y otros cientos de turolenses entre los que destacaremos a Miguel Ibáñez, Muñoz Nougués, Francisco Ubé, Gregorio Maícas…, se movilizaron con armas para defender la ciudad, rechazaron el ataque y consiguieron evitar que el carlismo controlara la capital pues ya lo había hecho en otras partes de la provincia.

 

No contentos con el desastre que había cometido el ejército carlista, un mes más tarde, el 4 de agosto, repitió el ataque contra la ciudad y nuevamente fue rechazado por los vecinos. Como consecuencia de la lucha, algunos de ellos perdieron la vida en el choque y pasaron a ser conocidos como “los Héroes de la Libertad”  El 14 de julio de 1874 el presidente del Gobierno, Práxedes Mateo Sagasta, firmaba un decreto en el que establecía lo siguiente:

1º La ciudad de Teruel añadirá a sus antiguos timbres el de “Heroica”

2º Se creaba una medalla para conmemorar el heroico comportamiento de sus bizarros defensores

3º La medalla, suspendida de una cinta con los colores nacionales será de bronce y llevará en el centro el escudo de Teruel y una circunferencia con la inscripción siguiente:”A los defensores de Teruel, la Patria agradecida. 3 de julio de 1874″.

 

Dos años después de los hechos, en 1876, se había formado una Comisión integrada por varios vecinos  para “arbitrar los medios para perpetuar la memoria de las brillantes jornadas del 3 de julio y 4 de agosto”. Con una primera recaudación promovida por dicha entidad se hizo un “sencillo catafalco que se colocaba todos los años en el Corral de Roquillo” y que fue construido gratuitamente por el arquitecto municipal. Ahora bien, el objetivo era en realidad “construir un monumento severo y digno  del objeto a que se destina”. Este es el primer memorial que se dedicaba a los muertos habidos en los enfrentamientos armados contra los carlistas y es a partir de 1877 cuando empiezan los actos de homenaje hacia dichos turolenses coincidiendo con las fechas citadas que pasan a ser fiestas oficiales por parte del Ayuntamiento de Teruel y que tendrán lugar en este  “catafalco” cuyo aspecto externo desconocemos.

Además, ese año en el mes de febrero se colocó en la Casa Consistorial “un mármol imperecedero” que contenía los nombres de todos los que sucumbieron en defensa de la libertad y de la patria los días 3 de julio y 4 de agosto de 1874”  Se trata de una lista de 24 personas cuyos nombres y apellidos se recogían en la prensa dentro de una esquela:

Héroes por la Libertad

All ser consideradas estas dos fechas días festivos, cerraba el comercio, se engalanaban los balcones con “colgaduras”, las banderas ondeaban a media asta y por la tarde los turolenses solían realizar lo que entonces se denominaban “giras campestres” y meriendas en las orillas del Turia. Como se desprende de este texto, toda la ciudad se veía involucrada en los actos, siendo su principal  promotor el Ayuntamiento.

El catafalco del Corral se deterioraba conforme pasaba el tiempo porque la construcción del monumento definitivo, que vemos en las fotos, se demoró bastante en el tiempo. Así, desde la prensa, en 1891 se advertía de su pésimo estado por lo que se planteó la construcción de uno definitivo. Fue el 24 de junio de 1895 cuando se puso  la primera piedra en la Plaza de la Comunidad, ya no en Roquillo, del que se iba a llamar “Monumento a los Mártires de la Libertad de Teruel”, acabándose un año más tarde e inaugurándose el 3 de julio de 1896.

 

Se situaba  en la llamada hasta entonces Plaza de la Comunidad de tal manera que debió de ser en esos años cuando se le cambió en nombre por el de Plaza de la Libertad, a secas, tal como aparece ya en varios documentos y callejeros, aunque no sabemos exactamente las fechas exactas del momento en qué el Ayuntamiento acordó cambiar el nombre de la plaza.

 

El monumento lo realizó el arquitecto Carlos Carbó y consistía en un obelisco de mármol en cuyos laterales figuraban grabados los 24 nombres de los “mártires” y las palabras “libertad” y “heroísmo” además de las fechas 3 de julio y 4 de agosto de 1874 en los escudos de la parte superior. Presentaba una planta cuadrada con las caras laterales estriadas con una especie de acanaladuras que resaltaban su esbeltez y producían un efecto mayor tamaño longitudinal. Todo el monumento, que ocupaba gran parte de de la Plaza de la Libertad estaba rodeado de una verja metálica poligonal y una serie de más de 10 árboles, aparentemente acacias aunque no tenemos toda la seguridad  de que fueran esta especie arbórea.

A partir de estos momentos, el monolito u obelisco se iba a convertir en el centro de referencia de las procesiones cívicas del 3 de julio y 4 de agosto, dejando de lado ya el catafalco y siguiendo el ritual por el centro de la ciudad que consistía básicamente en el toque el Campanico, pasacalles por parte de la banda municipal,  desfile cívico de los vecinos por las calles céntricas hasta el lugar donde estaba situado el catafalco y regreso a la Plaza de la Libertad en la que se ofrecían coronas de flores y se realizaban diversas alocuciones por parte de las autoridades que con el paso del tiempo fueron objeto de polémicas desde sectores turolenses conservadores.

La Guerra Civil, aunque no disponemos apenas de imágenes, no debió de afectar mucho al conjunto monumental hasta el final de la llamada Batalla de Teruel de tal manera que el ejército franquista, en este caso un grupo de requetés , demolieron con la piqueta el monumento en el mes de febrero de 1938 cuando entraron en la ciudad así como la placa que existía en el Ayuntamiento. Se deduce que a estos carlistas les hería la existencia de tal monumento pues les recordaría la derrota que habían sufrido sus correligionarios hacía más de 60 años y, sobre todo, que apareciese la expresión “libertad”. El régimen franquista posterior se encargó de hacer desaparecer todos los vestigios que hacían referencia a este momento del pasado histórico de la ciudad.

A partir de entonces se suprimen las fiestas del 3 de julio y 4 de agosto, se cambia el nombre del lugar y comienza a denominarse Plaza de Fray Anselmo Polanco, el obispo que “polanquiza” la ciudad, y con el que ha perdurado hasta ahora. También se debió de eliminar la verja metálica y se talaron los magníficos árboles que había a su alrededor con lo que la Plaza quedó vacía, sin los elementos que le daban personalidad y encanto.

 

En los años sesenta del siglo pasado solamente existía una especie de terraza central en la Plaza, algo elevada, con un simulacro de dos puntos vegetales en las esquinas. Los vecinos reclamaron al Ayuntamiento que se eliminara dicha terraza como ya se había hecho en la Plaza Bretón porque poseía “escaso valor ornamental… y el tráfico por ella es dificultoso”. El Consistorio accedió a las peticiones vecinales y se eliminó dicha terraza dejando el espacio central de la Plaza exento y libre para que aparcaran en él todo tipo de vehículos.

 

En el periodo democrático que vivimos, desde varias instituciones, sindicatos y partidos se ha intentado que se recuperaran las citadas fiestas cívicas con sus actos, que se reconstruyera el monumento con el simbolismo que entrañaba y que el propio lugar recuperase el bonito nombre de Plaza de la Libertad pero siempre se ha topado con la negativa del Ayuntamiento a realizar estos cambios.

Teruel, marzo de 2019

¿Hacia la celebración del centenario de la sequoia de la Granja Escuela de Teruel?

En el grupo de Facebook ¡Cielos Teruel!, Carlos Navarro Castelló,nos da cuenta de parte de la historia de la sequoia que se encuentra en el cruce de la carretera de Cuenca con la Variante de Teruel, en la entrada de lo que se iba a convertir en una granja de investigación agrícola y ganadera construida en tiempos de la dictadura de Primo de Rivera (13 de septiembre de 1923- 28 de enero de 1930).

” Alrededor de 1880 apareció en los periódicos de Teruel la noticia de que habían descubierto unos pinos gigantescos en Florida, y que vivían miles de años.
Unos años más tarde, durante la dictadura de Primo de Rivera, se creo una granja de investigación agrícola y ganadera en la carretera de Cuenca. Aprovechando el momento, plantaron el árbol más asombroso del mundo que podía aguantar nuestro duro clima: uno de aquellos pinos gigantescos, un sequoiadendron giganteum, una sequoia.
Pasaron los años y la granja fue bombardeada ardiendo completamente. La sequoia estuvo a punto de morir con un lado completamente quemado por el incendio. Pero, aunque muy dañada, consiguió vivir. 
Hoy sigue aquí, sin ningún cuidado por nuestra parte pero recuperándose poco a poco de aquel daño. Al lado de unas ruinas de las que casi nadie recuerda nada, tal vez recordando a su vez las idas y venidas de las personas cuando aquello eran edificios llenos de vida y el futuro de Teruel estaba lleno de progresos, de paz y de belleza”.

Fotografía de Carlos Navarro Castelló
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Buscando en la red he encontrado una noticia de la agencia Europa Press donde en marzo de 2014, el Ayuntamiento de Teruel se interesó por su estado de conservación, acción que periódicamente debería ser realizada:

El Consistorio turolense sanea la sequoia de la antigua carretera de Cuenca

TERUEL, 21 Mar. (EUROPA PRESS) – La brigada municipal de Parques y Jardines del Consistorio turolense, conjuntamente con el Laboratorio de Sanidad Forestal del Gobierno de Aragón, han llevado a cabo una actuación en la sequoia de la antigua carretera de Cuenca, muy cerca del casco urbano, incluida en el inventario de árboles singulares de Aragón. El ejemplar, que mide casi 23 metros de altura, con un metro de diámetro en el tronco y diez en la copa, era conocido tradicionalmente en l…

Me voy a poner en contacto con Serafín Aldecoa, por si puede darnos luz sobre la historia de esta Granja Escuela y datar así, aproximádamente, el año de plantación de nuestra sequoia, uno de los árboles monumentales de Aragón. Sería un acontecimiento interesante el poder celebrar su centenario, si aún estamos a tiempo.

Muchas gracias a Carlos Navarro y Julio Moreno por sus inquietudes y protección de nuestro patrimonio natural.

Cuando la ciudad de Teruel era más verde que la actual

Estos días en el que estamos denunciando el uso y abuso de la motosierra por parte del Ayuntamiento de Teruel -desaparicieron árboles frente al Palacio de Exposiciones y Dinópolis, la intervención actual en la Ronda y la amenaza que se cierne sobre los plátanos de paseo de la calle Enebros y de la Avda. José Torán-, unido a la acción de algunos gamberros,  la nostalgia nos lleva a recordar un Teruel, que aunque en blanco y negro en la mayor parte de las fotografías, nos recuerda un pasado donde el verde era más importante para nuestro Ayuntamiento y para las y los vecinos.

Las más antiguas que ya ninguno de nosotros hemos visto:

 

 

Las personas de mi edad seguimos guardando en nuestra retina estas imágenes:

 

 

Todas las imágenes hacen referencia al Centro Histórico, donde la mayor parte de plantas desaparecieron siendo sustituidas en casi todos los casos por maceteros movibles para que se puedan retirar durante la celebración de  La Vaquillas o enjaular, como pasa en la Plaza de San Juan, o por maceteros colgados con plantas artificiales que tratan de engañar a los que nos visitan.

Desde mi otro blog Mi ciudad Teruel, estoy publicitando una recogida de firmas, 1063 hasta el momento, que el próximo día 7 de mayo serán entregadas en el registro del Ayuntamiento.   El Equipo de Gobierno -PP y PAR- están cumplidamente informados de lo que está aconteciendo con los escasos árboles adultos con los que contamos en nuestra ciudad. y la denuncia ciudadana que representa la recogida de firmas.  Lo mismo que los partidos de la oposición PSOE, Ganar Teruel, Ciudadanos y Cha.  Todos aceptan sin ningún tipo de  protesta lo que están consumando la Sra. Alcadesa y el Sr. Concejal de Medio Ambiente, Parques y Jardines, que para mi ya se han ganado el sobrenombre de “Enamorados de la motosierra”, #EmmaBuj y #JulioEsteban, por lo del 800 aniversario, sin que  se conozca planificación alguna con objetivos claros a medio y largo plazo que haga posible que nuestra ciudad comience a recuperar y conservar el poco color verde que nos queda y que no deje al albur del concejal de turno las decisiones a tomar.

La ciudad de Teruel cada vez más gris y con trampantojos, como los maceteros de plástico instalados en algunas calles y plazas. Predominando el color de las marcas viales -blanco, azul, naranja o amarillo- o del gris del asfalto o la piedra, que nos habla del predominio del coche sobre las personas.

No se puede conocer en esta ciudad ningún árbol que haya superado los cien años de antigüedad, salvo un par de excepciones que no están dentro del casco urbano.

Teruel, una ciudad  salpicada del color de las marcas viales y del gris del asfalto y la piedra. Dicen que somos la ciudad del Amor.  No con nuestros árboles.

Mi agradecimiento a Fernando Hernández Trigo por las fotografías que me ha pasado.

Enlaces relacionados en Mi Ciudad Teruel:

Si la Sra. Alcadesa no pone remedio, unos catorce árboles adultos van a desaparecer de la Ronda

La motosierra de la Sra. Alcaldesa y del Sr. Concejal de Medio Ambiente ya han comenzado a actuar

Acabo de crear una recogida de firma en change.org: Por otro modelo de ciudad más verde para las personas: Teruel

Principales razones por las que la ciudad de Teruel no se lleva bien con los árboles y arbustos

Si la Sra. Alcadesa no pone remedio, unos catorce árboles adultos van a desaparecer de la Ronda

El pasado 6 de abril el Diario de Teruel nos informaba sobre la intervención prevista en la Ronda por la Concejalía de Parques y Jardines

El Sr. concejal de Parques y Jardines no soporta los árboles grandes

“Los trabajos consistirán en la sustitución de los árboles por otros de menor tamaño y el arreglo de los alcorques”. 
Acabo de realizar unas fotos para guardar testimonio de los árboles que van a ser talados. Imagen que cambiará al capricho del sr. concejal de turno.
Quiero indicar que de treinta y siete triángulos jardinables de la margen derecha dirección Ensanche, tan solo diez están ocupados por lo que perfectamente se podrán ajardinar con las especies que se considere oportuno, estando de acuerdo que lo sean con ejemplares de menor porte y espero que no todos iguales. De los 10 plantados al menos tres están ocupados por plantas pequeñas que podrían ser sustituidas.   Los siete restantes deberían ser respetados y podados.  No nos sobran en nuestra ciudad árboles de cierto porte, y creo Sra. Alcaldesa, #EmmaBuj, que debería dar orden de que se respetasen.  Por supuesto que el arreglo de la acera se debería llevar a cabo, sobretodo en uno de ellos donde la falta de podas en sus inicios, ha hecho posible que el plátano de paseo haya tomado un tamaño que ha levantado la acera.

En la margen izquierda dirección Carretera de Alcañiz, frente al Archivo Provincial, en su día se construyeron dos campos de petanca, que nunca o muy pocas veces se han utilizado, por lo que podría ser conveniente su sustitución por una zona ajardinada, pero eso sí, respetando los cuatro árboles que ya están plantados.

 

 

 

Sra. Alcaldesa, #EmmaBuj, si no da la orden correspondiente, el lunes estos árboles podrían ser talados. En sus manos está tener una ciudad menos gris respetando los árboles plantados con anterioridad.

Sobre la creación de la Fundación Amantes y su mausoleo

El argumento que debatimos en la asamblea de IU tomaba en consideración que los patronos de la Fundación que más aportaban a su creación era la Iglesia.   Ponían a disposición de la Fundación la antigua capilla donde se podía visitar a los Amantes junto la casa aledaña donde vivían las personas que vendían las entradas y se encargaban de abrir y cerrar la capilla – todos coincidíamos que esa instalación no era la más adecuada y que los Amantes y su Leyenda se merecían otra cosa-, la Iglesia de San Pedro y su Claustro y jardines.   El Ayuntamiento de Teruel lo único que poseía eran los sarcófagos que el escultor Juan de Ávalos había donado a la ciudad de Teruel.

El argumento que defendimos era muy simple.   O se apoyaba la creación de la Fundación en los términos que se presentaba o el Ayuntamiento de Teruel buscaba otro emplazamiento, se llevaba los sarcófagos y emprendía una aventura nueva al margen de la Iglesia de San Pedro. La asamblea apoyó mis argumentos y el día de la votación en Pleno Municipal salió adelante con los 10 votos del Partido Popular y el único voto de Izquierda Unida.

Pasados 20 años de su creación creo que todas y todos podemos convenir que la decisión fue acertada, y quede aquí este hilo como resarcimiento de una espinita clavada que me hizo pasar algún mal rato los días posteriores a la votación.

Hoy en día nadie pondría en entredicho el funcionamiento de  la Fundación Amantes.  Es más, los que tanto me criticaron participan con orgullo en la misma como si gracias a ellos, hablo especialmente del PSOE y del PAR, los Amantes de Teruel hubiesen conseguido ser uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad de Teruel. En su origen solo hicieron que poner obstáculos y más obstáculos para su creación.

El Diario de Teruel de hoy destaca la noticia de que se acaba de batir el récord histórico de visitantes al Conjunto Amantes.  Lo orgulloso que me siento de haber contribuido a la creación de su Fundación:

Record histórico visitas a Los Amantes

No todo solo son alegrías.   La participación destacada del Obispado en el Patronato de la Fundación ha hecho posible que en el Conjunto Amantes tan solo se puedan celebrar bodas católicas.   Izquierda Unida a través de José María Martínez intentó que al menos en sus jardines también se pudiesen celebrar bodas civiles y como se puede comprobar, sin demasiado éxito. Una de las contrapartidas que llevaba el apoyo, en su momento, a la creación de la Fundación, y que pasados 20 años no se ha podido ni querido corregir.

Antiguo mausoleo de Los Amantes
Imagen antigua del Mausoleo de Los Amantes. La fotografía es propiedad de TripAdvisor

Las salas de cine de Teruel que ya no veremos

De las cinco salas de cine que existían en la década de los 60 hemos pasado a una en la actualidad.

Las sesiones continuas dobles era la norma entre semana en los cines principales. Los fines de semana se dividían en dos sesiones, la infantil y la de estreno.   Las gaseosas Gabarda y las tiras de regaliz huecas, que nos servían a modo de pajita, eran los productos más consumidos en los descansos.   Y siempre el NO-DO, que generalmente servía para ensalzar las glorias del régimen.

Cine Victoria

Situado en lo que actualmente es la Residencia Turia en la calle Yagüe de Salas.

En este cine todos de aquella época recordamos a Donato.  Los insultos que profería cuando los malos actuaban de malos. La estela de humo que se hacía visible ante el paso de la luz de la cámara pues se podía fumar. Los aplausos de la sala cuando la chica era rescatada o los malos acababan perdiendo…

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Archivo F. Hernández 
Calle Yagüe de Salas 
alrededor de 1965 
TERUEL EN BLANCO Y NEGRO

Cine Marín

Actualmente remozado y reconvertido en teatro y sala de conciertos, principalmente de uso municipal gracias al convenio firmado entre el Ayuntamiento y el Casino, su propietario.

En mi caso siempre subía al gallinero. Era la entrada más barata.  Se llamaba así porque en lo más alto a la derecha había una puerta con tela metálica que debía dar acceso al famoso gallinero situado en alguna terraza que yo nunca vi.  Si se podía percibir el olor que denunciaba la presencia de gallinas, pero éstas no estaban visibles al público.

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La foto es muy antigua. Nunca conocí esas butacas. Las de mi época eran todas de madera sin tantas filigranas.  La fotografía procede del blog Turoliense.  No pone referencia a la procedencia de las fotografías.

Salón Sindical

El actual salón de actos de Sindicatos en la Plaza de la Catedral en su momento también fue utilizado como salón de cine.  La cabina de proyección que se encuentra al final de la sala es el único vestigio que nos queda de su pasado como sala de proyecciones.

Las películas solo se pasaban los domingos, según creo recordar.

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Conferencia de Jiménez Quilez , con motivo del 25 Aniversario de la emisora, celebrada en el Salón de Actos de Sindicatos. de la web de RADIO TERUEL (CES 1), el enlace no está operativo.

Salón Antoniano

Situado en el Convento de Los Franciscanos, actualmente utilizado como garaje.

No he podido encontrar ninguna fotografía al respecto.  Solo se proyectaba los domingos, en dos sesiones, siempre con películas autorizadas para todos los públicos.

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La fotografía procede de la web Acción Antoniana.

Cine de verano en la Plaza de Toros

Recuerdo con mucha nostalgia que siendo yo pequeño asistía a las proyecciones con mis padres.  En torno a la primera mitad de 1960. Todavía hoy queda constancia de esa actividad en lo que actualmente es la cabina de megafonía.

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Las proyecciones se realizaban desde la actual cabina de megafonía, que no saldría en la foto.  La pantalla se situaba en la mitad de la plaza.  La fotografía procedo del Eco de Teruel.

Cine La Salle – actual Cine Maravillas

Cine que regentaban los hermanos de La Salle con películas autorizadas para todos los públicos.  Posteriormente fue gestionado por otras personas que pasaron a dirigir el Cince Marín. Por suerte para nosotros, cuando se vendió el edificio, sus nuevos propietarios lo conservaron, reconvertido en 1983 en el Cine  Maravillas.

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La fotografía procedo del Eco de Teruel, sección Efemérides
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La fotografía procede de la web ICenter 

 

Peatonalización Centro Histórico de Teruel

En el Diario de Teruel se publica en la sección la Hemeroteca al día, pág 32 y 33 la situación del tráfico de la ciudad de Teruel hace 25 años. “Al baño en coche… y hasta por el pan”. Si ésta era la situación del tráfico en Teruel, la verdad que costó mucho concienciar sobre la necesidad de peatonalizar parte del Centro Histórico, y más concretamente el eje principal Plaza San Juan, calle San Juan, Plaza del Torico y calle del Tozal.

La primera propuesta, sencilla para probar y evaluar su resultado, se realizó en el pleno municipal de noviembre de 1995 a cargo del que suscribe, por aquel entonces concejal en el Ayuntamiento de Teruel.  La propuesta no salió adelante, se llevó a comisión y aún tuvieron que pasar unos años hasta que que realmente todos se dieron cuenta de su necesidad.

Recientemente, en un viaje a Toledo con mi familia, he podido comprobar lo desagradable que resulta caminar por sus calles estrechas compartiendo calzada con los vehículos. Situación que no tienen bien resuelta, quizás debida a que su centro histórico está más habitado que el nuestro y resulta muy complicado hacer compatible la peatonalización con sus residentes.

Cuando hicimos esta propuesta, y en reuniones posteriores con comerciantes, tuvimos que oír de labios de una comerciante de la calle del Tozal, que si los vehículos no pasaban por delante de sus escaparates, sus ventas se iban a resistir.   Ahora nadie duda de que la calle más comercial de Teruel es la de El Tozal, gracias a su peatonalización. O las cartas que tuve que cruzar con por aquel entonces director del Diario de Teruel, Carlos Hernández, que desde su Mirador, solo hacía que insistir sobre la no peatonalización de la Plaza de San Juan.

Noticia publicada en el Diario de Teruel el 10 de diciembre de 1995

 

 

 

Ermita y Cerro de Santa Bárbara

Por desgracia, la ermita de Santa Bárbara, y en aras del progreso, fue derruida para ampliar las instalaciones de telefonía móvil que se encuentran enclavadas en su cumbre.

Según nos cuenta el arqueólogo Javier Ibáñezla mayor parte de los bienes identificados son bajomedievales, modernos o contemporáneos. “Los más de 800 años de transformaciones operadas tras la fundación de Teruel han sido tan intensos que han borrado casi todas las huellas anteriores”, afirma. Entre las excepciones figuran los escasos restos que se conservan de un poblado del Bronce Antiguo-Medio en el cerro de Santa Bárbara, el mismo emplazamiento en el que estuvo la ermita dedicada a la misma santa. La ermita hoy desaparecida ya era una construcción antigua cuando en 1472 Fernando El Católico otorgó un privilegio para su reparación y fue parcialmente destruida en la Guerra Civil.

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Fotografía de Francisco López Segura, del archivo del Instituto de Estudios Turolenses.

El Cerro de Santa Bárbara forma parte de Los Mansuetos, donde podemos apreciar unas impresionantes vistas de la ciudad de Teruel

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Del blog Mi Ciudad Teruel , fotografía de Gonzalo Ruiz

El Cerro de Santa Bárbara marca también una de las vistas típicas desde la ciudad, sobre todo desde la Ronda o desde La Muela.

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Fotografía procedente del blog  merimeryblog

Para la chavalería del actual Barrio de San León, cuando nadie nos impedía salir a la calle y movernos por sus alrededores, el Cerro de Santa Bárbara siempre ha tenido un especial atractivo, con la Cueva de las Tres Puertas, el Guano y los dientes de hiparion y la imaginación que le echábamos al origen del cerro.   La ermita estaba muy deteriorada pero tuvimos la suerte de guardar su imagen en nuestra retina, algo que para muchos turolenses ya es imposible.

El Colegio Juan Espinal, actualmente Pierres Vedel

Escribir sobre el colegio donde uno hizo el preescolar y y siguió estudios hasta los 9 años trae recuerdos, algunos muy agradables, otros no tanto, pero que para mi estuvieron marcados por mi familia, mi barrio -Las Casas Baratas- y mi colegio. Tiempos muy felices, pese a la escasez, donde mi barrio se convirtió en mi pueblo, todo el día jugando en la calle y alrededores, de tal forma que nosotros cuando nos referíamos al Centro Histórico siempre decíamos bajar a Teruel.

Cuando ahora ya de mayor, he visitado el colegio, a todos nos choca lo pequeño que resulta su patio.   Sin embargo, cuando eres pequeño, cambia la percepción del espacio y a mí me parecía inmenso.   Allí me quedé segundo en una de las competiciones de velocidad que se realizaban y me marcó el sentimiento de que corría muy bien.  Posteriormente y durante unos buenos años mi dedicación al atletismo me permitió visitar muchos pueblos y ciudades españolas, en una época donde viajar no era muy frecuente.   También me ayudó el trabajo, que al faltar mi padre, a los doce años me fui a pedir trabajo como repartidor del Periódico Lucha, que repartí durante ocho años. En unos tiempos donde todos los portales estaban abiertos, subir y bajar escaleras se convirtió en un entrenamiento extra diario que me dotó de una gran resistencia, pero me hizo perder toda la elasticidad propia de la edad, al desarrollar una musculatura de piernas impropia para mi edad. Como no tenía la edad reglamentaria, aseguraron a mi madre y yo realizaba el reparto.  Posteriormente le vino muy bien para poder jubilarse anticipadamente, una vez que aprobé las oposiciones de Magisterio cumpliendo el Servicio Militar.

Ayer Me encontré con Baldomero -Ibercaja-.   Estaba preparando un vídeo con fotografías antiguas y se ofreció a pasarme una donde un buen grupo de escolares del Juan Espinal posamos para el fotógrafo en el patio escolar.

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Dejo a los lectores del blog la tarea de identificar a los que aparecemos en la fotografía, en mi caso tengo identificados a la mayoría

Creo que tendríamos unos siete u ocho años.   En ella aparecemos gente muy conocida de Teruel, procedentes principalmente del Centro Histórico, las Casas Baratas y Cuevas del Siete y del Arrabal-Carrel.   Algunos, por desgracia, ya están fallecidos. Uno de ellos prematuramente.

Tan apenas me acuerdo de mi maestra de infantil.  Si que recuerdo a Don Alvaro, ya por entonces enfermo; Don Máximo y su correa y las veces que me mandaba a comprarle su paquete de Fetén y Don Francisco, uno de los maestros, que a pesar de su severidad, más impronta dejaron en mí.  Recuerdo con mucho agrado las lecturas colectivas de una edición abreviada del Quijote, que teníamos que estar muy atentos para no equivocarnos cuando el maestro pedía que continuara otro.

También recuerdo las filas en los pasillos para cantar el Cara al Sol, empezando con la celebre orden de “a cubrirse” o en los meses de mayo, “Las flores a María”.  Yo, que procedía de una familia humilde, me era imposible llevar las dichosas flores y se convertía en una tragedia para mí al comprobar que otros chicos sí que conseguían llevarlas . Me imagino ahora, que al estar en un colegio de la ciudad y tener muy cerca a la Inspección Educativa, no les quedaba más remedio que realizar todo el teatro que imponía el Nacional-Catolicismo de Franco.   En muchos pueblos se libraron de estas prácticas, aunque recuerdo que cuando me incorporé al colegio de Guadalaviar en 1983, ya como maestro, algunas personas mayores me recriminaban que no acompañaba a los niños a la misa del domingo.

Otro de los recuerdos tristes era el pasar en fila por la cocina para tomarnos el vaso de lecho en polvo que preparaba la conserje, la Sra. Amalia.   Posteriormente nos traían unas botellicas de leche Cervera, que complementada con una papelina de azúcar que me llevaba de casa,  hizo posible que el tomarse el vaso de leche fuese mucho más agradable.

El colegio Juan Espinal fue inaugurado el  15 de junio de 1953, aunque no está totalmente finalizado para su utilización, con el nombre de “Grupo Escolar Juan Espinal”. En enero de 1954 se probará la calefacción y el 28 de abril del mismo año se entrega de forma provisional al Ayuntamiento.

Posteriormente, con buen criterio,  en  el curso 2009/2010 el Consejo Escolar y el Claustro de profesores/as aprueba el cambio de nombre del Centro, pasando a denominarse CEIP “Pierres Vedel” en recuerdo del arquitecto renacentista artífice de la traída de aguas a Teruel en ese periodo.  El cambio de denominación se publica en el Boletín Oficial de Aragón del 24 de febrero del 2010 en Resolución de 9 de febrero de 2010.

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Foto: Documentos y Archivos de Aragón

 

 

El origen de la recreación de la historia de Los Amantes (editado 14-02-2017)

En el Diario de Teruel de hoy, páginas 34 y 35, Elisa Alegre recurre a la hemeroteca para bucear en  el origen de la actual recreación de Las Bodas de Isabel de Segura.

Al final de la pág. 34 podemos leer que Pedro Mohedano, presidente del CIT, “destacó la recreación como un “regalo” que había hecho la Asociación de Mujeres Empresarias”.   Caro le salió el regalo a Lola Blasco, por aquel entonces presidenta de dicha asociación.  Hasta lotería tuvo que hacer para poder  pagar las deudas que quedaron y que nadie quiso asumir.

También hay otro antecedente que tendríamos que remontarnos a unos años anteriores. Creo que fue Juan Cercós,  quien con otras personas realizaron una representaron el Cine Marín. Seguramente alguna de ellas podrían animarse a contarnos algo de aquella experiencia.

En cual quier caso es tiempo pasado y ahora interesa el presente, pero es de justicia reconocer su labor.

En el grupo de Facebook No eres de Teruel sí… Tino Quilez  ha publicado un comentario, que a mi entender  se ajusta a lo que pasó en esos momentos iniciales -está escrito desde un teléfono móvil, respeto textualmente sus palabras-:

“A Juan Cercós le oí contar q un poco antes q Raquel ya planteó en el Ayuntamiento la idea de recrear por la calle la leyenda de Isabel y Diego, mediante un guión o texto d un tal Bernabé Salvador.
No recuerdo q pasó, al final, para q se desestimara la propuesta; pero, al parecer, se mandó destruir los guiones y puede q Juan salvara una copia.
Juan venía d haber participado en la representación de Los Amantes en Teatro Marín, en años ’70 dentro del grupo Educación y Descanso.
Luego llegó Raquel, q tuvo sus historias con Lola (d Mujeres Empresarias) y, aunq no le quito mérito, soltó eso d q se le había ocurrido todo esto d Los Medievales, durante el sueño de una noche… (no sé si de verano).
Hay q reconocer q romántico sí resulta el argumento.
Y a partir de segunda edición, apareció en escena A.Barrio, procedente de una d las primeras haima q se formaron: Los Templarios.
Como pareja sentimental d Raquel y socio en la dirección de Las Bodas; A.Barrio, Templario y templao, debió sacar buena tajada del asunto. Para eso era director del Banco d España. Así q de números… sabía.
Se convirtió, además, en el perro de presa q salía en prensa cuando había q morder.
La aparicion d A.Barrio coincide en el tiempo la desaparición progresiva de toda la gente que, junto a Raquel, trabajaron en esta recreación desd el primer año (1997): Asoc. Isabel y Diego, El Candil, gente d Albishara…”

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